Encontramos a la niña con el cuerpo vendado y el rostro totalmente cubierto con una crema para quemaduras. Tania es la pequeña niña de tan solo tres años de edad que fue víctima de quemaduras tras la explosión de una garrafa de glp, por fuga de gas en días pasados. La mañana de este viernes logró abrir con algo de dificultad sus ojos para poder hablar con su papá. Tania está internada en el área de pediatría del pabellón de quemados del Hospital General San Juan de Dios, su familia es muy humilde y de escasos recursos, solicitan ayuda a la población para los tratamientos médicos que requiere la pequeña.

Alberto Pari Flores es el padre de Tania, el habló con EL DEBER, y con lágrimas en los ojos y la voz quebrada por el llanto y la desesperación indicó; La explosión fue muy fuerte, ella está bien mal, su manito se ha pelado por la quemadura, la piel se le ha desprendido, así le hemos llevado al hospital de Vinto y desde allí la han traído en la ambulancia. Por favor necesitamos ayuda, así nos ha pasado, yo estoy quemado, mis papás también, pero más que todo es mi pequeñita la que esta grave ayudemos por favor.

De acuerdo al informe del director del nosocomio, Dr. Hermógenes Sejas, la situación de la pequeña es delicada, tiene quemaduras de tercer y segundo grado, la atención es cubierta por el Sistema Único de Salud (SUS), sin embargo la familia requiere de más ayuda para cubrir otros gastos necesarios por la gravedad de las quemaduras.

Un especialista la evaluará esta tarde, mientras tanto la están viendo un médico cirujano y otro pediatra, tiene quemaduras de segundo y tercer grado, gracias a Dios nosotros contamos con todas las condiciones para atenderla en Oruro, explicó.

La familia recibió la visita del gobernador del departamento, Zenón Pizarro, quien se comprometió a buscar los mecanismos necesarios para brindar ayuda.

Para cualquier colaboración los interesados pueden contactarse al número de celular 68335353 ó también puede pasar por la sección de pediatría de la Unidad de Quemados del Hospital General San Juan de Dios en la capital orureña.

Según el relato del padre, aproximadamente a las 04:00 horas del 1 de enero, el abuelo de la niña se levantó para poner agua para preparar el desayuno, al ver que no había gas se dispuso a cambiar la garrafa y la conexión con la manguera tuvo problemas, lo que provocó el incendio, resultando heridas su esposa y con daños graves la pequeña Tania.

El padre también contó que en su desesperación ingresó al cuarto que estaba en llamas para rescatar a su niña, sufriendo también quemaduras en los brazos, parte del rostro y otras partes del cuerpo.

El momento de la explosión de la garrafa, en la habitación estaban durmiendo los tres mi papá, mi mamá, y mi hijita que no se separa para nada de su abuelita.

 

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